Barcelona, pasado, presente y futuro Mediterráneo

Barcelona crece hacia los lados del mar Mediterráneo, todo se origino gracias a los cambios efectuados para la presentación de los espectaculares Juegos Olímpicos de Barcelona’92, físicamente estaba prohibido hacia el norte y sur donde se encuentran  los ríos  Besòs y Llobregat y de igual manera impedido hacia el oeste con la montaña de Collserola. Únicamente había espacio factible para ejecutar los impecables planes en  las zonas que se dispersan  desde la Barceloneta y el parque de la Ciutadella hasta el desagüe del rió Besòs, pero esto no significo que Barcelona haya alcanzado territorio por el mare Nostrum. 

En pueblo nuevo (Poblenou) se ubicaron todos los espacios industriales de nuestra ciudad, sin embargo existían factorías con falta de uso o simplemente descuidadas. Desde entonces, conductor privado en Barcelona se ahogaba en un sector repleto de viviendas de mala calidad que carecían de condiciones de habitabilidad, pero estas eran fabricadas por la cantidad de personas que llegaban de otros países a la ciudad para lucrarse de las ocasiones de empleos producidas por la Presentación Internacional de 1888.

Barcelona se abre al mar

Debido a todas estas transformaciones pasada la mañana de un gran día en el año 1986 el empresario y político  encargado del comité Olímpico Juan Antonio Samaranch pronuncio aquella frase que se hizo historia “a la villa de Barcelona”, desde luego empezaron modificaciones que dio pasos a nuevos espacios urbanos idénticos al Plan Cerdà y a las Presentaciones de 1888 y 1929 los cuales se dieron a conocer en toda la ciudad, pero principalmente en núcleo de zonas costeras. Pese a que el Barcelona’92 era el más anhelado, tampoco fue el único plan que nos aproximó al mar.

Barcelona se abre al mar

La Villa Olímpica fue un nuevo barrio creado en el mar con el fin de ser habilitado como residencia a los deportistas que se presentarían en los juegos Olimpicos de Barcelona’92 , incluso en esa oportunidad  lo más complicado era los espacios industriales en el Pueblo Nuevo ya que estaban abarrotado de viviendas elaboradas de mala cualidad. Los encargados de este proyecto fueron los arquitectos Josep Martorell, Oriol Bohigas, David Mackay y Albert Puigdomènech, quienes construyeron el barrio guiándose por el mismo patrón cuadriculado de manzanas idénticas a las casas del afamado Eixample. En el preciso momento de estar presente la fiesta de los juegos Barcelona’92 todos los deportistas llegaron legalmente a esta residencia. Su elaboración dedujo una nueva manera de vivir para lo básico y humilde que prometía en ese entonces. Siempre  fue visto como el lugar ideal donde se daban las condiciones de excelencia y paz, repleto de vegetación y largas calles dirigidas hacia el mar. Ademas, se conquistaron playas como el Bogatell, Nova Icària o la Mar Bella.